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DESATA LA BENDICION DE DIOS
"Estamos muy acostumbrados a maldecir, a vivir en maldición y no en bendición y no hemos llegado a comprender la magnitud y el impacto espiritual de bendecir a una persona, porque la mayoría de los cristianos hemos creído erróneamente que porque somos salvos, somos automáticamente libres de la maldición y podemos gozar de bendición", fueron las palabras de Jeanette Díaz Ordaz de Cruz, líder de jóvenes de Centro Cristiano Familia Feliz, al exponer la palabra de Dios el pasado 31 de Agosto del presente.
Luego de un extraordinario tiempo de alabanza, en donde el principal invitado fue el Espíritu Santo, Díaz Ordaz aseguró que el plan de Dios desde el principio de la creación ha sido bendecir a sus hijos, y prueba de ello es que la primer palabra que Adán escucho cuando fue creado fué "bendito eres", sin embargo satanás se ha encargado de bloquear la bendición por la que Jesús ya pago en la cruz del calvario.
Además explico, que la razón por la cual algunos cristianos están retrasando la bendición de Dios e impidiendo que lleguen a desarrollar su potencial en El, es porque en lo más profundo de su alma está escondido un trozo de maldición generacional, o quizá por desobediencia, o por alguna palabra de maldición que haya sido lanzada sobre sus vidas y que aun no han podido ser rotas.
También dijo, que las maldiciones y bendiciones son fuerzas invisibles reales que influyen en la calidad de vida de cada cristiano, enseñando que una bendición es un bien otorgado que produce prosperidad, felicidad y alcanza algún favor, y que Dios ya les dio la autoridad a sus hijos de desatar bendición sobre sus vidas, su casa, sus bienes, su trabajo, y también tienen la autoridad para atar toda obra del diablo sobre todos los que les rodean.
Más adelante aseguro que Dios está interesado en bendecir a sus hijos, pero que estos, no se han atrevido a tomar esas bendiciones porque por mucho tiempo han vivido con mentalidad de "langosta", con una autoimagen pobre, minimizado así el poder de Dios y escuchando mas la voz del diablo que la de Aquel que ya los bendijo con toda clase de bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús.
Agregó, que cuando una persona se pasa maldiciendo a sus hijos en vez de ver lo bueno que hay en ellos, impide que la bendición de Dios fluya en su vida, y en la de su familia, asegurando que la maldición no es la herencia de los hijos de Dios ya que esta siempre está asociada con desobediencia y pecado y que al igual que la bendición, cada uno la desata sobre su vida y la de los suyos.
Antes de terminar dijo que la maldición nunca viene por coincidencia y por lo tanto es tiempo de levantarse y comenzar a romper con toda obra de maldad no solo en sus vidas sino en la de sus hijos y comenzar a desatar la bendición de Dios en su casa, en su trabajo y sobre sus negocios, porque es la bendición la que rompe toda clase maldición y hace que se abran puertas que nadie puede cerrar.
Finalmente invito a los presentes a hacer de la Bendición un hábito, cerrándole por completo la puerta a la maldición y abrírsela a la bendiciones de Dios, e hizo un llamado para comenzar a desatar la bendición arrepintiéndose de todas las maldiciones que habían lanzado sobre su familia para así escapar de la maldición y mudarse a la tierra de bendición, llamado al cual respondieron todos los presentes desatando sobre los suyos la Bendición de Dios.
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